miércoles, 9 de mayo de 2012

José de Espronceda poeta Español

Canción del pirata
José de Espronceda
Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.
Bajel pirata que llaman,
por su bravura, El Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.
La luna en el mar riela
en la lona gime el viento,
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Istambul:
Navega, velero mío
sin temor,
que ni enemigo navío
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.
Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Allá; muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo aquí; tengo por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.
Y no hay playa,
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,
que no sienta
mi derecho
y dé pechos mi valor.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

A la voz de "¡barco viene!"
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar;
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.
En las presas
yo divido
lo cogido
por igual;
sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me río
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna antena,
quizá; en su propio navío
Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,
cuando el yugo
del esclavo,
como un bravo,
sacudí.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Son mi música mejor
aquilones,
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.
Y del trueno
al son violento,
y del viento
al rebramar,
yo me duermo
sosegado,
arrullado
por el mar.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Transformación a través de un sueño


Me levanté cansada, no sabía que tenía, me parecía que mis piernas y brazos habían encogido, me preparé un baño, cosa que hacía mucho tiempo que no utilizaba, ¿por qué? No lo sé, pero me sentí divinamente mientras estaba dentro. Al salir fue distinto, otra vez el cansancio, y un peso enorme sobre mi espalda y pecho,
Salí a la calle y todo me parecía distinto, entré en el súper, y fui directa a las verduras, solo cogí eso. Al llegar a casa  Me puse a comer y cuando ya casi estaba terminando me di cuenta que lo había comido crudo  Al día siguiente mi cuerpo me pesaba mis piernas se habían acortado lo mismo que mis brazos, ¡de pronto vi   que tenía un caparazón sobre mi cuerpo, todos mis miembros se habían modificado me  miré en una puerta de cristales, y allí estaba yo, convertida en tortuga, pero. ¿Por qué mi cerebro seguía funcionando como el de un humano?, De pronto sentí un fogonazo y….
Cuadro de texto: SUEÑO  SEMIONERICO


Una persona cuyo rostro no veía, me dijo adiós desde un autobús, sentí angustia y lloré, no sé el porqué


Cuento La Perdíz


La Perdiz


Vi a la rabona, mi gata algo inquieta, miré por la ventana y no observe nada raro, pero ella quería salir, no estaba dispuesta a ello, ya que unas nubes amenazaban lluvia, y si salía me podría la casa perdida.
Miré por última vez a través de los cristales de la cocina, y de pronto, la vi. Era una perdiz, que a duras penas podía volar. Estaba exhausta, me miró con terror, pero aun así, intentó hacerme frente, y de pronto comprendí su miedo y defensa, no estaba sola, junto a ella había tres  crías. Ella tenía un ala rota, con mucho cuidado la cogí, subiéndola al desván, después de curarla y ponerle unas tiras finas de esparadrapo, la hice un nido, metiendo a su prole con ella, abrí las ventanas para que cuando estuvieran listos se fueran.
Les procuré moscas, zapateros de un pequeño arroyo, gusanas, y algo de alpiste.
Transcurrieron dos semanas, ya no me temían es más se alegraban de verme. Pero una mañana, cuando fui a darle sus raciones, ya no estaban.
Ahora cuando voy por el bosque o praderías y veo a lo lejos alguna, siempre pienso que ella. Nunca he vuelto a saber nada, pero su recuerdo me acompaña en los días de primavera.
                   FIN                                     

La Boda



LA BODA
Día 3 de agosto
Me he levantado temprano, entre el calor de la noche que ha sido horroroso y los nervios no he pegado ojo, mi madre sentada frente a su taza de té, me mira de soslayo, -hijo serás feliz-, ya sabes que ésta siempre será tu casa pase lo que pase, está evitando hablar de la boda, se siente un poco triste, pero sobre todo preocupada
11:30 Han llegado mis amigos de Asturias, de Burgos y Valladolid, esta noche será la despedida de soltero.
Son las nueve y todos estamos en la calle la fiesta se celebrará en la finca de mi amigo Jesús, somos cuarenta y la madre, creo que ya estoy un poco soplao, en fin a ver como acaba la noche
Día 4 de agosto.
El resacón es de órdago, no recuerdo nada solo sé que llegue con el jersey amarrado al culo a modo de pañal, espero que mi madre no me haya visto. Son las cuatro de la tarde, me duele la cabeza y no tengo ganas de nada, la familia va llegando, todos son abrazos y besos, creo que voy a vomitar no puedo más.
Son las nueve de la noche, y aún estoy zumbado a pesar de los brebajes de la tía Carmen, pero hay que seguir con el protocolo, he quedado con Marta y toda su familia, estoy guapo para que me presente a los familiares de fuera, si no les hecho la raba ni tan mal, en fin y suerte al toro.
Son las tres de la mañana me desparramo en la cama como una albóndiga. Tengo que descansar algo dentro de unas horas estaré ante el altar.
Día 5 de agosto
Estoy frente altar, mi madre me mira con preocupación, la tensión se masca en el ambiente por parte de todos. Han pasado diez minutos de la hora prevista, la mayoría piensan que Marta no acudirá, que es una revancha contra los hombres, por haberla dejado plantada hace cuatro años su novio de toda la vida,
El tiempo sigue corriendo, la tensión crece, empiezo a sudar, ya ha pasado medio hora y Marta no aparece, Todos los invitados están inquietos y yo estoy a punto de explotar cuando veo la cara de circunstancia de mi madre, miro con el rabillo del ojo y todos están pendientes de la puerta.
1:40 Creo que me voy a desmayar, la vista se me nubla,
De pronto suena la música Marta está ahí más hermosa que nunca.

                                                                           A.R.G.

La tierra de Cantabria, es un puro vergel, cantada por poetas, descrita por buenos escritores, de aquí y de allá. es un filon de armonias, todo su paisaje es un canto a la vida, es pura poesía,


Cuerpo y Mente a Traves de la Música


CUERPO Y MENTE A TRAVÉS DE LA MÚSICA

A través de la música nuestro cuerpo y mente se funden en un estado puro. Siendo la mente el vehículo que la transporta, perpetrando una armonía entre el cuerpo y los sentidos- Sus notas van desgranándose en un equilibrio de proporciones fantásticas, llegando a un estado de catarsis emocional fluyendo por cada poro de nuestro cuerpo.
La música ha acompañado al ser humano desde la era primitiva, el ruido y los acordes que salía de lo que golpeaban, esos ruidos ellos lo consideraban algo sobre natural, sin embargo les hacía sentir bien.
La música influye positivamente sobre nuestro cuerpo, contribuyendo a mejorar la respiración, la presión sanguínea, la digestión. A través de ella el cuerpo y la mente se proyecta dándole significado a la existencia y a nuestra vida diaria-. Siempre que esté bien utilizada sus efectos son muy beneficiosos tanto para el cuerpo como para la mente, acercándote a las emociones y sensaciones puedes crear tu mundo imaginario, recordando cosas dormidas en tu mente, y que ella te hace evocarlas de nuevo, puedes jugar con el tiempo, pasado y futuro, pues puede crear un universo mágico. Te hace vibrar, emocionarte, llorar, descargar sentimientos placenteros o no.
Pero ella, la música siempre estará presente tanto en nuestra mente, como en nuestro cuerpo que manifestamos a través de la danza, el canto, o por medio de nuestras manos. El cuerpo y mente se unifican, para fundirse con ella y vivir ese instante que lo hace universal
A.R.G.

La Mesa Relato






LA MESA

Jaime y María llevaban mucho tiempo enamorado. Cada tarde, desde hacía tres años se sentaban sobre mí, una vieja mesa de una cafetería edificada en 1900, para hacerse confidencias y demostrarse su amor mientras consumían sus acostumbrados cafés solos.
Sin embargo, hace unos días esto cambió. De pronto, esas tardes perfectas se transformaron en discusiones, en peleas, sobre cuestiones materiales que parecían debilitar poco a poco el amor que ambos sentían. Ella era muy testaruda y llegó el día en que estuvieron a punto de romper. Y digo a punto porque gracias  mi intervención todo quedó en un enfado pasajero que jamás se repetiría.
Cuando estaban en el momento álgido de la conversación les hablé. Ambos se asustaron, pues no entendían de donde salía esa voz misteriosa que les mandaba callar. Hasta que les dije: -Si soy yo, esta vieja mesa. En toda mi existencia, que ha sido muy larga, he oído de todo, discusiones como las vuestras, que unas veces acababan bien y otras todo lo contrario. Recuerdo especialmente el caso de una pareja, María y Jaime, hace ya bastantes años, que como vosotros se sentaba cada día sobre mí para consumir y demostrarse su amor. Hasta que una tarde de invierno comenzaron a discutir por lo mismo que vosotros y desaparecieron. Nunca más volvieron.
Hasta que una tarde, diez años después la vi aparecer a ella. Empujaba una silla con un niño y vino a sentarse aquí. Su mirada estaba triste, recordando todo lo que había vivido en este café. Hasta que de repente dio un respingo al ver que un hombre se acercaba hasta ella. Era él. Empezaron a conversar y comprobaron que nunca se habían olvidado, pues de repente él le comentó: -Tengo una hija ¿Sabes? Y aunque su madre se llama Marta le he querido poner María, pues te he seguido queriendo-. Entonces ella le dijo: -Yo también tengo un hijo, y aunque su padre se llama Juan, le he querido poner Jaime, pues nunca te he olvidado ni lo haré. Fui una orgullosa y lo he pagado. Infinidad de veces miro a mi hijo y pienso que podría haber sido tuyo, pero no podemos vivir del pasado, ambos tenemos que seguir adelante con nuestras vidas, quizás en el más allá nos encontremos-.
Ambos estaban conmovidos, no sabían que decir, hasta que les pregunté ¿Entendéis el porqué de mi historia? Los dos sabéis que ha sido cierta, pues ¿cómo se llaman  vuestros padres? María dijo Jaime, Jaime dijo María, y ambos empezaron a llorar y a pedirse perdón. Se levantaron y se fueron calle abajo cogidos de la cintura.
Y si queréis saber cómo acabó esta histora, venid hasta mí, y mientras saboreais un café os lo contaré.
S.R.G

Amante de Abril Quintero Español


AMANTE DE ABRIL Y MAYO
Andaba por los cuarenta,
La rosa de peñafló,
Señora de escudo y renta,
Hermosa y sin un amó.
Y de pronto un día cambío de peinao, cambió de peinao,
Y la vió to er pueblo salí ar zaguán,
A desirle adioses a un niño tostao, a un niño tostao,
Que partió galope sobre su alazán.

Amante de abril y mayo,
Moreno de mi passion,
Te llevo como a caballo
Sentao en mi corazón.
Me estan doliendo los centros
De tanto quererte a ti
Me corre venas adentro.
Tu amor de mayo y abril.
Desde los pies a la boca,
Que aprendan todos de mí, ¡ay. ay. ay de mí!
A querer como las loca.

Hablaron más de la cuenta
Las niñas de peñaflo:
- que si ella tiene cuarenta
y que el solo veintidó-,
Pero contra el viento de la comidilla, de la comidilla,
Y a pesar del tango de lo de la edá,
La vieron casada salí de mantilla, salí de mantilla,
Con aquer mosito de la catedral.

Amante de abril y mayo,
Moreno de mi passion,
Te llevo como a caballo
Sentao en mi corazón.
Me estan dloiendo los centros
De tanto quererte a ti
Me corre venas adentro.
Tu amor de mayo y abril.
Desde los pies a la boca,
Que aprendan todos de mí, ¡ay. ay. ay de mí!
A querer como las loca.