lunes, 22 de abril de 2013

D. QUIJOTE DE LA MANCHA CABALGA DE NUEVO VERSIÓN MODERNA


El Quijote,Don Quijote
                                                                              



  DON QUIJOTE VERSIÓN MODERNA


Aquella mañana D. Quijote se levantó temprano, miró el calendario y descubrió que era 1 de julio de 2013. Decidió coger el móvil y llamar a Sancho.
¡Amigo Sancho!
¿Qué acontece mi señor?
¿Qué tal si vamos a salvar a las doncellas que en apuros se encuentran?
¡Ay! mi señor, que corren malos tiempos y no hay molinos de viento, solo edificios muy altos y estos no tienen brazos.
Que sí, que vamos, mi fiel escudero, quiero retomar mis andanzas y desventuras.
¿Le preparo la armadura, mi señor? Pues habrá que engrasarla, en la última aventura, cómo chirriaba la condenada y a la gente espantaba.
¡Quía! déjate de armadura, que mis huesos ya no están para cargar con tanto peso, iremos a pelo.
¿Pero espada llevará?
Sí, pero no la buena, sino la de madera, aún tengo en la memoria el multazo de mil erurazos, que me clavaron y eso que estaba sin desenvainar.
Ensillaré a Rocinante.
¡Pero qué dices Sancho! Si el pobre ya la espichó, ahora tengo un cacharro de ciento cuarenta caballos, yo aún no lo he visto por más que lo he buscado, pero estar, están.
¡Ay! mi señor, que le tengo que hacer una confesión, que la burra de la cual hablo, no es la de cuatro patas, tiene dos ruedas y es un Vespa.
A lo que hemos llegado Sancho.
Mi señor ¿qué opina Dulcinea de que vuelva a la pelea?
Y yo que sé, se ha ido a Marbella a una despedida de soltera, a lucir sus prietas carnes, con las faldas súper cortas y luciendo un buen escote, no se da cuenta que se expone a miradas indiscretas.
Sancho por lo bajo, en otro tiempo tal vez, pero ahora sus carnes se descuelgan y está toda seca, quién va a mirar semejante esperpento.
¿Quién ha sido el malandrín, que ha osado faltar a mi Dulcinea del alma? Con él me voy a batir, responde bellaco.
Calle, calle, mi señor que estamos solos usted y yo, pero yo  he oído, nada señor.
¡Ay. mi fiel escudero, la cabeza me da vueltas y oigo cosas, ya sé que son los celos, me corroen, me obnubilan, me destrozan.
¿Señor ha hablado usted con D. Miguel? ¿Qué opina él de que vuelva a sus andanzas?
No lo sé, lo he intentado vive Dios, pero la cobertura no es buena. Me dijo el muy truhan, que en el lugar donde está, no tiene tiempo para nada y menos para mis andanzas, que le pusiera un whatsap, o mejor un fax, y cuando pueda me contestará.
Amigo Sancho ¿y tú Teresa dónde está?
Se ha ido de cumpleaños, a Burgos o Maliaño, no sé si vendrá mañana o el próximo año, ellas son las que mandan señor, y nos toca callar.
Dejémonos Sancho de paparruchadas, y pensemos donde podemos ir, ¡ah! ya sé, a la disco Sancho
A la disco, ya fuimos mi señor y no salimos bien parados, nos dieron una paliza, le rompieron tres costillas y la dentadura postiza, yo lleve leña en todo mi cuerpo, estuve tres días sin poder sentarme de como tenía el pandero señor.
Mi fiel escudero, ya sé dónde vamos a ir, al botellón.
Calle, calle, mi señor, recuerde que caímos embriagados y no por la belleza de aquellas dulces doncellas. Le quitaron la armadura, le pusieron camiseta y playeras y hasta una visera. Lo colgaron en la red, tuvo miles de visitas.
Si mi fiel escudero, lo recuerdo, jamás recibí mayor afrenta, fui objeto de buen escarnio, que humillación que horror. Mi buen Sancho, ¿y si vamos a salvar a las truchas del infame pescador?
Qué poca memoria la suya, recuerde mi señor cuando nos clavaron un anzuelo en el dedo y nos usaron de cebo, qué dolor, qué frío, a punto estuvimos de quedarnos en el río.
Es verdad, mi fiel escudero, aquellos malandrines no tuvieron compasión y nos dieron un gran remojón, humillando así al caballero y a su fiel escudero.
Sancho
¿Qué señor?
¿Y si vamos al hogar del jubilado?
¡Ay! D. Alonso Quijano, la memoria a usted le falla y no se acuerda de nada, la dama a quién quiso salvar, a bolsazos no sacó de aquel lugar, después de soltar un sinfín de improperios, insultos y risotadas, qué humillación señor, tener que abandonar aquel recinto sin ni si quiera mirar para atrás.
¡Ay! mi fiel escudero, ¿qué nos queda?
Nada señor, resignación. En este mundo todo al revés, las doncellas son ellas las que arrean, bofetadas y bien fuertes, ya no hay damiselas, sino karatekas. Así no se puede cumplir el oficio de altanero caballero.
Y de tanto recordar lides pasadas, se me han quitado las ganas, de salir a batallar. Mejor me voy a la cama. Hasta la próxima aventura, mi amigo y fiel escudero.
Fin A.R.G.




miércoles, 17 de abril de 2013

LA NOVALINA CANTABRIA ESPAÑA


LA NOVALINA












Representa a las mujeres que en otra época venían los días de mercado a traer los productos de la tierra, como los limones. Estas hacían el camino desde Novales. Salían a las cinco de la mañana, su medio de transporte era un carro tirado por caballo, o burro. En el lugar que hoy yace la estatua, era donde exponían sus productos. Hace veintitantos años, se les erigió este homenaje. Reconociendo así, su sacrificio y entrega. 

Iglesia de Novales Portalada de la iglesia 
Iglesia de Novales

Completa la magnífica arqui- tectura religiosa del municipio de Alfoz de Lloredo la iglesia parroquial de Novales, del si- glo XVI. Es un valioso ejemplo de iglesia columnaria con tres naves y ábside poligonal, con excelente retablo del XVII de soberbias imágenes de após- toles que parecen de la es- cuela vallisoletana de Gregorio Fernández, posiblemente de Juan de la Iglesia ( 1658 ), y bajorrelieves de inspiración mu- cho más popular.

Son dignos de verse otros retablos de la iglesia, como el de la Virgen del Rosario.


 Novales es la capital del municipio de Alfoz de Lloredo (Cantabria, España). En el año 2008, la localidad contaba con una población de 461 habitantes (INE). La altitud sobre el nivel del mar es de 55 me


El pueblo de los limones

Esta situada en un valle rodeado de montañas, lo que origina un microclima que permite cultivos de tipo mediterráneo, en particular cítricos (limones,naranjas,pomelos, mandarinas; siendo sobremanera conocidos los limones de Novales (por algo se ha llamado también al pueblo "La pequeña Murcia"); del mismo modo, se encuentran gran abundancia de laureles, utilizados para cierre de sus huertas. Este tipo de cultivo que abundaba en la zona en el siglo XIX viene de muy antiguo, y cuentan que se cargaban en los barcos, pues en las grandes travesías marinas, los tripulantes, debido a la carencia de frutos frescos enfermaban de escorbuto, así con una correcta manipulación de estos limones para el transporte, podían sobrevivir a las grandes travesías sin perder sus propiedades terapéuticas.1
Cruzan la localidad tres arroyos que se juntan y desembocan en el mar por Toñanes.

Está formado por los siguientes barrios: Casuso, El Pomar, Horadio, Acebosa, El Hondal, Miguel Rumoroso, Los Torcos, La Vega, Castañarón, Cayuso, La Abadía, San Roque, José Gutiérrez, el Castruco, Ronaz y Viescas.

domingo, 14 de abril de 2013

Rafael Alberti Poemas Del Libro Marinero en Tierra




LA NIÑA QUE SE VA AL MAR


¡Que blanca lleva la falda 
la niña que se va al mar!

¡Ay niña, no te la manche
la tinta del calamar!


¡Que blancas tus manos, niña,
que te vas sin suspirar!

¡Ay niña no te las manche
la tinta de calamar!

¡Que blanco tu corazón
y que blanco tu mirar!

¡Ay niña no te lo manche
la tinta del calamar!




DÍA DE AMOR Y BONANZA


Que eres loba de mar y remadora,
Virgen del Carmen, y patrona mía.
escrito está en la frente de la aurora.
cuyo mantoo es el mar de mi bahía

Que eres mi timonel, que eres la guía
de mi oculta sirena cantadora,
escrito está en la frente de la proa
de mi navio, al sol de medio día.

Que tú me salvarás, ¡ oh marinera
Virgen del Carmen!, cuando la escollera 
parta la frente en dos de mi navío,

loba de espuma azul en los altares,
con agua amarga y dulce de los mares
escrito está en el fiero pecho mío.

Rafael Alberti Poemas Poeta Español

                                                                 Garcilaso


Sr. Garcilaso volviera,
yo sería su escudero;
que buen caballero era.

Mi traje de marinero
se trocaria en guerrera
ante el brillar de su acero;
que buen caballero era.

¡Que dulce oirle, guerrero
al borde de su estribera!
En la mano, mi sombrero;
que buen caballero era.


La Sirena del Campo


Sonámbula, la sirena.
¡Seguidla por la ladera!

(Bajo la verde lluvia de dos sauces,
sola, una hamaca que columpia el aire.)

Duerme, sirena del valle,
hija de la madreselva.
Tus trenzas de perejil
se te enredan por la yerba.

El esquilón del buey padre
de la hora de la siesta.

Bajo la verde lluvia de dos sauces,
sirena muerta, te columpia el aire.



De La Habana Ha Venido Un Barco..

  De mi ventana huye el barco
venido ayer de la habana.
¡Saltemos del lecho al barco,
lucera de la mañana!

Al pasar por tu azoteza,
me echarás una naranja
y un zapatito de oro,
lleno de almendras y agua.

¡A las Antillas me voy
por unas mares de menta 
amarga. 



La Mirada Convertible Obras para disfrutar E.F.R. Creaciones Nuevas










La Mirada Convertible

La mirada convertible, generadora de plano superpuestos en la obra de E.F, nos acerca a un realismo mágico, en ocasiones, los efectos matéricos plantean tendencias plásticas actuales, pero siempre dentro de la temática figurativa y misteriosa de sus contenidos.
E.F. Busca el tema dentro del tema, creando esa esa mirada múltiple y reversible, , propia de sus valores códigos de lectura Poliformas.




lunes, 8 de abril de 2013

Resumen de Juan Salvador Gaviota



On the Fly Arte por Irene Suchocki           Time Out V Lámina giclée por Carlos Casamayor




El sol de nuevo pintaba de oro las olas de un mar tranquilo. El silencio se rompe cuando de pronto una multitud de mil gaviotas rasgan el aire con sus alas, el sonido de sus graznidos llega hasta el final de la playa, es la hora de comer.
Juan salvador gaviota está solo sobre el acantilado, vate sus alas de nuevo, otro intento para que su vuelo vaya alcanzando la perfección que él busca. No tiene necesidad de comer, solo de practicar y practicar, sube cincuenta, cien metros, doscientos, trescientos, lanzándose en picado a una velocidad de cien kilométros por hora, el mar se va acercando peligrosamente Sabe que un pequeño error, terminará con su vida, pero en el último instante, hace un suave giro de sus alas y reemprende el vuelo hacia las alturas, el mar se aleja tan rápidamente como en la bajada, esta vez lo ha conseguido, su vuelo es casi perfecto, pero piensa que aún podría hacerlo mejor. El resto de las gaviotas forman una algarabía en la playa, pero a él no le interesa esa convivencia, solo quiere que su vuelo sea perfecto. Es su vida, su logro, su meta, y hasta que no lo consiga seguirá sobre el acantilado practicando, aunque en unos de los intentos, tal vez pierda la vida.

                                                                               A.R.G

LOS GITANOS EN ESPAÑA



Los gitanos en España

Llegada a España

En España se cree que llegaron hacia 1415, dispersándose y viajando después por todo el país. Las relaciones entre la población local y los gitanos fueron en general buenas durante el siglo XV.5 Sin embargo, a partir de 1469, con la llegada al trono de los Reyes Católicos, la situación cambió radicalmente, presumiblemente a causa de la búsqueda de la homogeneidad cultural en España, lo cual era la característica propia de la unión de las dinastías hispánicas. Las autoridades dieron a los gitanos un plazo de dos meses para que tomaran un domicilio fijo, adoptaran un oficio y abandonasen su forma de vestir, sus costumbres y su idioma, so pena de expulsión o esclavitud. Se buscaba la unificación de los súbditos en toda la Península, siendo el ideal al alcanzar la centralización del poder político, la existencia de una única religión, una única lengua, una única cultura y, por consiguiente, una única manera de ser. De tal manera, Las Cortes de Castilla de 1594 emitieron un mandato tendiente a separar a los «gitanos de las gitanas, a fin de obtener la extinción de la raza»,5 vaticinando la política de las prácticas de esterilización que seguirían otros monarcas europeos de la Edad Moderna.
En 1633, una pragmática negó a los gitanos el carácter de nación y prohibió incluso el uso del término gitano en el reino.