miércoles, 9 de mayo de 2012

Los Sueños



 Auroras 2011
LOS SUEÑOS
Los sueños son sólo de la persona  que siente esas emociones, están ligados  a ti, a tus experiencias, vivencias. Realidades, y desarrollo personal, por eso son únicos
Los sueños te unen con tú otro yo, ese que a través de ellos realiza esas fantasías que para ti la mayoría de los casos son inalcanzables.
Los sueños pueden ser: involuntarios o voluntarios. Los primeros aparecen mientras duermes, son hechos o vivencias y no los puedes controlar, pueden ser armoniosos, bellos, cargados de fantasía o angustiosos incoherentes nefastos. Pero en pocas ocasiones te acuerdas de ellos.
Los segundos: es cuando sueñas despierto, son momentos en los que necesitas cortar durante un rato, con todo lo que te rodea, y creas ese otro instantes en el que tú diseñas tu realidad y cambias todo a tu antojo. Son momentos fugaces, pero bellos, porque para eso los diseñado tú,
Pero los sueños son sueños y necesitamos soñar, bien despiertos o dormidos, forman parte del engranaje de nuestra vida

Aurora. R. G.

Los Gitanos Poesía



LOS GITANOS
Grupo polaco Kale-Bala (Foto: Jana Sustova)



Los gitanos que en sus carromatos
recorren las tierras abriendo veredas
por techo tienen un manto de estrellas
por lecho la dura tierra.
Junto a la hoguera entonan sus viejas baladas.
En las noches bellas
Sus miradas perdidas reflejan tristezas.
Sus cuerpos delgados caminan despacio,
Van sin prisa pues no tienen meta.
Condenados un día fueron
Como almas en pena
A errar por la tierra.
Van buscando el desagravio
Para sus antepasados,
Y el día en que lo encuentren
Acabaran sus tristezas.
Y mientras, bajo un cielo estrellado
Se oirán sus cantos
De lejanas penas
Nunca renovados.


ARG

El Campanero Poesía








EL CAMPANERO
Ya  no tañen mis campanas,
Ya su repicar no habla.
Hoy un din dan triste y sombrío
Resuena por la montaña.
Las manos que te volteaban
Haciendo sonar a arrebato o a alegría
Ya nunca te tocarán.
Hoy la campana mayor muda quedó.
Adiós viejo campanero,
Hoy tu música quebró
Y vas ligero hacia el cielo
Donde te espera el buen Dios. 
                                                                                A.R.G.

Polipo El Ratón Cuento



 




Polipo es un ratón blanco, su madre una rata de campo gris claro, su padre negro como la noche, era de la otra parte del río, y de esa mezcla, nació él. Su madre le cuidó durante un tiempo, pero un día salió a buscar comida, y ya no volvió. Adela era la propietaria de la casa, llevaba un rato  oyendo un pequeño gemido, así que decidió subir a ver qué pasaba, y se encontró al ratoncito, tan blanco tan pequeño y tan mono, que se compadeció de él, y decidió cuidarlo.
Le puso de nombre Polipo, este empezó a seguirla por toda la casa, ella le hizo una pequeña casita junto al radiador de salón. Y así fue transcurriendo el tiempo. Adela era una persona sociable, sus amigas venían todas las tardes a jugar al parchís y cartas, todas sabían lo de Polipo y cada una le llevaban golosinas, él por su parte las hacia cucamonas y ellas se divertían tanto con él, que muchas veces no acababan las partidas. Todo transcurría feliz, hasta que una tarde se presentaron unos sobrinos, que hacía años que no sabía nada ellos, venían con dos chicos de siete y nueve años revoltosos y mal educados, haciendo de todo, subiéndose a los sofás, o tirando el plátano de la merienda al suelo, ante la mirada impasiva de sus padres. El pequeño Jairo descubre la casita de Polipo y se lanza a por ella, Adela lo mira aterrorizada sin poder hacer nada, levanta la casita y la estrella contra la pared, Polipo salió mal trecho medio mareado, sin rumbo, sin saber que había pasado, y de pronto aquel salvaje, intentó pisarlo, Adela no pudo más, y con agilidad, se colocó delante de la criatura, y cogiéndolo por el brazo se lo entregó a sus padre, invitándoles a que inmediatamente se fueran de allí, para no volver. Los padres se lo tomaron muy mal e insultaron a Adela, esta cogió con delicadeza a Polipo lo depositó sobre el sofá, le dio un poco de aire con el abanico, y espero impaciente, a que se recuperase, no parecía que tenía sangre, pero a lo mejor tenía algo en su interior, ya que el porrazo fue mayúsculo. En esto vinieron sus amigas, ella les contó lo que había pasado, todas se pusieron como locas, si ellas hubieran estado allí no lo hubieran permitido. Polipo iba recuperándose del susto, le dolía una patita, pero por lo demás estaba bien. Así que dio un salto al regazo de su ama, y así fue pasando por todas ellas, de la angustia se pasó a una alegría total. Todo volvía a ser como antes.
De los familiares nunca más se supo, Pero Polipo vivió con su ama y amigas mucho tiempo, alegrándoles las tardes tanto de invierno como de verano, nunca salió de la casa, lo de fuera no le llamaba, dentro tenía todo lo que necesitaba, amigas, a su ama, cariño, cuidados, y golosinas.
Era feliz del todo, y siempre permanecería junto a ellas.
Y colorín colorado este cuento se ha acabado

                        Fin                                   A.R.G.

La Odisea del Color Relato


Nubes de colores cerca de Rho Ophiuchi


LA ODISEA DEL COLOR          



Hacía unos días, una gran nube estaba atravesando el desierto del Sahara, y a su paso todo se iba volviendo grisáceo. Las amarillas arenas se habían tornado oscuras, haciendo saltar las alarmas. Lo mismo ocurría por ciudades y pueblos, el color iba desapareciendo.
Se formó un comité mundial, en el que se reunieron, los países más poderosos para estudiar este fenómeno antes de que se extendiera más.
Pero en tres semanas no tomaban decisiones, el planeta azul estaba perdiendo su color.
Mientras, en un pequeño pueblo se reunía el club de los intrépidos. Un montón de chavales desde los siete hasta los veinte, amantes de la naturaleza, que ayudaban cada fin de semana a los guarda bosques en sus tareas de conservarlos limpios para evitar incendios. También ayudaban en la conservación de ríos y hacían todo tipo de tareas relacionadas con el entorno natural, como recoger aves, reciclar todo lo que se podía…
Antón tenía doce años y era su fundador, los integrados se reunieron, pues Antón había tenido una idea fantástica. El sabía como se podía parar a las nubes que ya eran varias por los cinco continentes. Los mares y océanos, estaban perdiendo sus azules, verde esmeralda, los arrecifes de coral se deshacían. Los peces de infinitos colores se tornaban parduscos. En la sabana africana, los animales a los que la naturaleza les dio bonitos adornos, como rayas manchas, negros, marrones, ocres, amarillos, estaban perdiéndolos, tornándose en un solo color.
Antón les comunicó su sueño. Para llevarlo a cabo, tenían que comunicarse con todos los niños y jóvenes del mundo. Mandarles mails, utilizar las emisoras de radio aficionados, los programas para jóvenes... además de ponerse en marcha reciclando cartón, telas, papel, latas, vidrios, todo lo que se pudiera mandar al cielo en forma de cometas.
Estas llevarán un cascabel o campanilla pequeña en sus colas. Para que cuando atravesaran las nubes y llegaran al Olimpo el dios Eolo las oyera y se despertase. También llevarían mensajes poniendo en cada una lo que pasaba. Las de vidrio, latón, madera, quedarán sujetando a las nubes por debajo de ellas para no dejar que cayese todo el cargamento de contaminantes; y las más ligeras llegarían al Olimpo, por eso deberían ser en forma de flecha para poder pasar en aquellos lugares sobre los que estaban las nubes negras.
Aquella tarde se elevaron al cielo las primeras cometas de alegres colores, y de pronto el espacio de las ciudades, pueblos, aldeas… se vieron adornadas con un mosaico de colores, con millones de éstas, alegrando los cielos grises, en un estallido de luz y color.
Y llegaron al Olimpo, y el dios Eolo dormido durante siglos se despertó con el tintineo de las miles y miles de campanitas, se sobresaltó y quedose asombrado ante tanto color, leyó los mensajes, y separó aquel mar de nubes y contempló con horror que era cierto lo que le pedían. Despertó a todos los dioses, tenían que ponerse en marcha todos juntos para salvar a la tierra. Mientras él soplaría con fuerza y empujaría aquellas nubes hacia el confín de la tierra, donde había una caverna tenebrosa y mal oliente.
El dios Eolo empujó con fuerza; los árboles de toda la tierra movieron su ramaje para ayudar, la diosa de la tierra sujetó sus raíces para que ninguno cayera. El dios del trueno hizo retumbar a las nubes y con su voz poderosa fragmentarlas y hacerlas mas livianas. Poco a poco la tierra volvía a ser luminosa, vistiéndose con sus colores naturales.
Los millones de cometas que habían ayudado al dios Eolo se arrojaron sobre el gran agujero haciendo de tapa, Eolo arrastró arena de los desiertos, y el dios de la lluvia vertió agua para dejarlo bien sellado. La diosa Deméter esparció tierra fértil, y semillas. Este lugar pronto fue un vergel y lo que antes era un lugar tenebroso y horripilante se convirtió en un terreno multicolor.
El dios Eolo junto con los demás dioses, se retiró de nuevo a su morada. Habían ayudado a la tierra, pues se lo habían pedido millones de niños y jóvenes. Y de una manera tan especial como ellos solo saben hacer.
 Tras esto a los dirigentes de todos los países se les avisó que ya podían dejar de divagar para ver cual de ellos se llevaba el gato al agua. El problema estaba resuelto, aunque nunca jamás sabría quien lo había solucionado.
El color reinó por toda la tierra que volvió a convertirse en el planeta azul que siempre había sido ¿pero hasta cuando?

                                Fin

                                                                           A.R.G.

La Lucha de la Mujer


Durante mucho tiempo la mujer ha buscado su sitio dentro de una sociedad machista, Pero hace cien años fue cuando a base de sufrir y sangre logró que se la considerada. Fue una lucha dura por sus derechos pero hoy en el siglo veintiuno, es cuando se están consiguiendo los mayores logros. Todo gracias a aquellas pioneras que dieron su vida, con valentía y arrojo.

Independiente, luchadora, única, creativa. Aghata Ruiz de la Prada.
Sus comienzos en el mudo de la moda, fueron duros, ya que nunca se dejo arrastrar por ninguna corriente, siendo fiel a su modo de pensar y diseñar. Ha creado un nuevo lenguaje dentro de la moda, de una forma independiente, creativa, única.
Sus diseños a nadie dejan impasible, sus mezclas de colores primitivos unidos a los tecnológicos, resaltan unas formas casi imposibles dentro de los diseños creando un nuevo concepto del color.
Hoy se pasea por las mejores pasarelas con sus explosivos colores, rosa sobre rojo, morados con verdes y naranjas, azules con amarillos y Siena, encuadrando con los colores las formas, rombos y cuadros, margaritas multicolor con líneas simétricas, y un sin fin de combinaciones, formando un conjunto de vida y color.
Así mismo tiene una gran variedad de objetos fuera de contexto de la moda, como son: Muebles, relojes, corbatas, preservativos, bisutería, vajillas, bolsos, y un sin fin de complementos. Todo lo que su mente crea lo pone en practica, con colores brillantes, llamativos, que no pasan desapercibidos, y así su firma se encuentra hoy expuesta en todo tipo de artículos y escaparates del mundo.

                                               Aurora Rodríguez González

El Catalejo


EL CATALEJO


Los días de invierno mirábamos por él, desde la ventana del desván contemplábamos el río Saja, la Hermita de San Miguel, el puente que lo atraviesa y las gentes que corrían a casa, la huerta de la vecina, con algún que otro pájaro, y la estación de FEVE con sus mercancías llenos de bobinas o carbón.
Mi padre se sentaba en un viejo sillón, nosotros que éramos un montón en el suelo, y después de haber mirado por él, teníamos que inventarnos un cuento, y así pasábamos las tardes.
Hoy está en mi casa, no tiene su caja azul forrada de terciopelo, está viejo y no se ve por él.
Pero siempre que lo miro vienen a mi memoria aquellos días de mi infancia.