Artesanía
De los artesanos del metal quedan, como muestra del pasado, algunas fraguas en las que se hacen labores de forja, de herrería y de fabricación de herramientas. Algunas de esas fraguas pueden verse en Liérganes, La Cavada o Carrejo. También queda un taller donde hacen campanas.
Por lo que respecta a los canteros, cada día hay menos y los que quedan suelen trabajar para empresas constructoras dedicadas a la restauración de viejas casonas.
La artesanía de la madera ha sobrevivido mejor y aún son muchos los capaces de hacer magia con poco mas que una hachuela y una navaja entre las manos. Estos fabrican albarcas, que son esos zuecos cerrados y de tres tacos, realizados en castaño, aliso o abedul; en cada comarca tienen su propia forma y su peculiar estilo de decoración, aunque, por lo general, las de hombre son más picudas y llevan líneas dobles paralelas, mientras que las de mujer, además de más chatas, se adornan con líneas entrelazadas. También se hacen cebillas, que son collarines para el ganado, rastrillos y carros de curiosas y fuertes ruedas para el trabajo en el prado, colodras y kaikus para manejar la leche y en algunos lugares, como en Bárcena Mayor, jarras, vasos, cucharones y otras piezas del viejo ajuar doméstico. Buenas muestras de esta artesanía se encuentran en muchos pueblos de Cabuérniga, en algunos de Liébana y también en la Vega de Pas, donde se fabrican los conocidos cuévanos pasiegos.
También trabajan la madera algunos torneros que fabrican juegos de bolos, pero en este caso ayudados por máquinas. Otro tanto cabe decir de los ebanistas del mueble popular; en Santillana del Mar y en Cabezón de la Sal es posible encontrar buenos talleres, aunque no son los únicos de la provincia. Normalmente estos muebles está hechos de roble o castaño y tienen un estilo típicamente montañés: patas torneadas, paños con cuarterones, decoración a base de talla sobre dibujos geométricos circualares y exagonales o esterilizaciones vegetales y ensamblajes por espiga y cola de milano.
También tienen importancia los trabajos de cestería como el cuevanuco del que ya hemos hablado, construido de varillas de avellano. Garrotas, cestas y veintreras son típicas de Campoo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario