El YO
El otoño se disipa entre las luces
de las ciudades, el reloj va marcando las distintas etapas. Mientras la
noche se disfraza de luces fulgurantes, para distraerse con unas gotas
de agua que caen con suavidad sobre el asfalto y las personas que
caminan con prisa.Pues las ráfagas de viento se cuelan en la mente del
transeúnte, martillando le las sienes de una manera repetitiva y voraz.
Yo
busco refugio en mi lugar de siempre, corro con desaparición hacia él,
los elementos trastornan todo mi ser. No me gusta la oscuridad de la
noche, ni el ruido de las gotas de agua sobre los cristales y el
pavimento, llego a mi refugio, a mi calma, al sitio donde estoy seguro,
me siento sobre mi alfombra mágica con la que he recorrido lugares
insólitos de cuyos nombres jamás me he acordado, pero me ha llevado
donde pude oír el suspiro del viento, y me enseñó también el vuelo
rápido con cabriolas imposibles de una golondrina.
Yo voy
siguiendo un camino dentro de la rueda que no deja de girar, y de donde
no puedes salir, y la naturaleza para tenerme contento exala una niebla
que toma más vida y sentido a través de la espesura de un bosque
imaginario lleno de luces y sombras, en el que yo tomo parte de esa
existencia como un juego.
Vivimos sin saber cual es el verdadero
yo. Determinamos nuestros valores por nuestros hechos, vivencias,
creencias,ideologias . O por el contrario seguimos unas tendencias
validas o no, pero es que nuestra existencia es una carrera de
obstáculos en busca de una felicidad que tiene muchas medidas.
Por lo tanto hay que vivir la vida como si de un juego se tratase,porque nuestra mente es maravillosa y nuestra existencia más-
A.R.G